En el marco de la pandemia de coronavirus en el mundo, México es un país atractivo para las inversiones en el sector financiero, pero para la inversión física hay más incertidumbre, principalmente por las políticas públicas que ha mantenido el gobierno federal, consideraron directivos de Moody’s Analytics, de la compañía de servicios financieros inglesa Barclays y del banco suizo Julius Baer.

“A pesar de que la pandemia se llegue a ir, que haya una vacuna, yo dudo mucho que se recupere la inversión física porque el gobierno va a seguir implementando las políticas que ha venido implementando, entonces ahí estamos un poquito más negativos, yo no veo que pueda haber un repunte en la Inversión Extranjera Directa (IED), más allá de lo que se pueda recuperar por la pandemia”, comentó Marco Oviedo, economista en jefe para América Latina de Barclays a Expansión.

En términos generales México es visto en el grupo de los países más afectados por la pandemia en comparación con otros países en otras regiones como Europa y Asia.

“En el tema de inversión física grande, la tradicional, honestamente no he escuchado mucho, mientras que con inversionistas del sector financiero está asegurada esta parte, dado que la política fiscal no fue tan expansiva y el deterioro puede estar relativamente contenido”, explicó Oviedo.

En términos de crédito, México tiene una historia bastante estable y atractiva, lo que beneficia a los bonos gubernamentales, incluso a los de Pemex, porque hay una garantía implícita; por el lado de las tasas de interés, también hay una historia atractiva pues el Banco de México no ha recortado su tasa de referencia de manera agresiva, ni tan rápida, agregó el economista de Barclays.

"México está en tiempo para salir a los mercados a buscar deuda"


No obstante, para la inversión física se percibe mayor incertidumbre en México, principalmente por las decisiones y cambios que ha aplicado el gobierno en contratos ya establecidos.

“Existe un grupo de grandes corporaciones de inversionistas que siguen confiando en el país, pero también existe un grupo cada vez mayor que se ha desilusionado con México como mercado seguro y con instituciones fuertes para garantizar los derechos de propiedad. Esto último, sobre todo por las afectaciones causadas por las medidas que la administración en curso ha tomado con respecto a la cancelación de proyectos de infraestructura que ya estaban en marcha. Esto ha afectado la percepción e imagen del país como destino seguro y confiable para las inversiones productivas”, refirió Alfredo Coutiño, director de Moody's Analytics.

Para la inversión en infraestructura, la economía ya tiene una historia: hay una sensación de incertidumbre entre los inversionistas por temas como el Aeropuerto de Texcoco, una planta cervecera, ductos para gas, “proyectos que fueron otorgados a la iniciativa privada, pero que fueron cancelados después de otorgarlos”, comentó por su parte Esteban Polidura, director de asesoría para las Américas del banco suizo Julius Baer.

“Son contratos de largo plazo que se otorgaron por otra administración y que la actual, con razones que pueden ser muy legítimas, como detectar corrupción, decidió frenarlos, a la iniciativa privada, esto le causa mucha incertidumbre, lo que necesita es visibilidad para inversión de largo plazo”, refirió Polidura.

Los especialistas consideraron que mejorar los factores internos como garantizar el Estado de Derecho y la seguridad física, y además respetar las condiciones de contratos ya hechos, y repuntar la inversión pública, es la mejor forma de atraer inversión extranjera.

“México debe ser extremadamente cauteloso de proteger esta sensación del inversionista extranjero, cuando se pone en tela de juicio lo estipulado el inversionista ya no tiene el mismo incentivo de hacer inversiones grandes y de largo plazo, entonces nos quedamos con proyectos pequeños y a corto plazo”, agregó Polidura.

El directivo de Moody’s explicó que durante la pandemia han salido volúmenes de inversión en países de América Latina como México y Brasil, y que el regreso de esta para proyectos productivos dependerá de la implementación de políticas amigables con los negocios; con el libre mercado y con políticas que han demostrado en el pasado dar resultados.
 
“La inversión en el futuro va a fluir donde les den garantías de que puede permanecer ahí, y de que pueden salir del país cuando haya necesidad de salir, mientras que en aquellas economías donde no existan esas garantías son los que van a recibir menores flujos de capital en el futuro”, agregó Coutiño.

Cifras de la Secretaría de Economía de México refieren que por la crisis de Covid-19, en 2020 habrá una disminución del 40% a nivel mundial en el flujo de IED; para 2021 se espera una baja del 5 al 10% en los flujos de IED, y que será en 2022 cuando inicie la recuperación.

“La política en México sigue siendo una política errática, de muy poca certidumbre, eso no le va a ayudar a la parte física, sumado a que tampoco, solía haber ciertas sinergias entre la inversión pública y la privada, y como sabes los proyectos de inversión pública son mínimos”, culminó Marco Oviedo.

Las clases digitales en estudios de posgrado será un cambio definitivo para la nueva normalidad tras la pandemia de Covid-19, ya que esto le permitirá a los alumnos generar un esquema más amigable con su tiempo personal, estimó Bruno Zepeda, rector de Universidad Tecmilenio.

En entrevista para Forbes México relató que la institución que dirige implementará un modelo híbrido de educación para cuando el semáforo epidemiológico lo permita, pero en el caso de estudios de especialidad, prevé que la modalidad a distancia tenga mayor auge.

Añadió que el esquema educativo a distancia permite que los estudiantes tomen instrucciones académicas con profesores y compañeros de otras regiones del país, lo cual amplia la variedad de acceso a nuevos especialistas.

A pesar de ello, indicó que esta serie de cambios les tomará entre 6 y 12 meses para todas sus sedes, puesto que requiere de una inversión económica para adquirir equipo e infraestructura.

Detalló que a partir de la pandemia los estudiantes más jóvenes del nivel media superior y universitario resintieron emocionalmente el abandono de las clases presenciales, sin embargo pasó lo contrario con los estudiantes de especialidad, puesto que les permite contar con más tiempo en su vida personal.

En ese sentido, abundó que se generará un modelo híbrido para este último sector educativo, aunque ya será elección del alumno sobre qué cantidad de clases a distancia y presenciales tomar.

“Al menos un 70% prevemos digital para las maestrías y educación de adultos, cuando en las preparatorias el modelo que prevemos va a ser al menos 70% presencial porque lo necesitan los chicos”.

Ante la complicada situación económica para las escuelas particulares y los estudiantes, Zepeda pero aceptó que enfrentarán un impacto financiero en el corto plazo, sobre todo porque disminuirá la cantidad de adultos que busquen estudiar una carrera universitaria o especialidad.

Aún con ese contexto, apuntó que los tiempos de crisis también son de oportunidad.

Aseguró que la matrícula total de su institución se mantendrá sobre número similares a los del año pasado, sin embargo esperan un impacto temporal en el mercado de alumnos de maestrías y doctorados, lo cual representaría una contracción del 5%.

Reiteró sobre la necesidad de que los trabajadores estén los suficientemente capacitados para enfrentar los nuevos retos de la era digital, puesto que el mundo laboral cambiará después de la pandemia de coronavirus.

“No podemos permitir que como país nuestras empresa y personas se queden atrás. La gran oportunidad como sociedad es utilizar estas tecnologías para elevar el nivel de competencias de todos los estudiantes y colaboradores de las empresas”, agregó.

El Banco Mundial dijo el jueves que estaba deteniendo la publicación de su ranking "Doing Business" para investigar irregularidades en la recolección de los datos con los que clasifica anualmente el clima de negocios e inversión en los países, y que suscitaron una controversia por una baja a Chile durante el gobierno de Michelle Bachelet.

El organismo dijo en un comunicado que llevará a cabo una revisión sistemática de los cambios en los datos de los últimos cinco informes de Doing Business, y que auditores independientes investigarán la recopilación de datos y los procesos de revisión.

"La publicación del informe Doing Business se detendrá mientras realizamos nuestra evaluación", dijo el banco.

El informe Doing Business ha sido controvertido durante mucho tiempo porque clasifica a los países basándose en indicadores sobre cómo sus burocracias y regulaciones gubernamentales afectan -y a menudo limitan- su atractivo como destinos para la inversión empresarial.
 
La publicación fue criticada en 2018 cuando el entonces economista jefe del Banco Mundial, Paul Romer, dijo que los cambios metodológicos en el informe podrían haber sido sesgados en contra de la presidenta socialista de Chile en ese momento, Michelle Bachelet.

El informe publicado en 2017 bajó a Chile al puesto 55 desde el 34 en 2014, cuando Bachelet asumió el cargo. Romer renunció por la controversia y dijo en una entrevista con The Wall Street Journal que el informe "transmitía una impresión errónea" sobre el entorno empresarial de Chile bajo la presidencia de Bachelet.

El Banco Mundial dijo el jueves que se habían reportado "una serie de irregularidades" en relación con los cambios de datos en los informes publicados en 2017 y 2019, pero no los identificó.

"Los cambios en los datos eran inconsistentes con la metodología de Doing Business", dijo el banco, añadiendo que "corregiría los datos de los países más afectados por las irregularidades".

El informe Doing Business más reciente, publicado en octubre de 2019, mostró que los países de América Latina quedaron rezagados, con Argentina cayendo siete puestos hasta el 126 y México bajando seis escalones hasta el 60. Chile se ubicó en el lugar 59.

Como nunca antes en la historia reciente de la humanidad, los sistemas de salud de prácticamente todos los países del mundo son demandados por sus ciudadanos.

Y es que la pandemia derivada del nuevo coronavirus SARSCov-2, que ha quitado la vida a más de 550,000 personas en el mundo, se ha convertido, en lo que va de este 2020, en uno de los mayores retos que enfrenta el planeta entero.


Hoy, la mayoría de los países se preguntan qué deben hacer para fortalecer sus sistemas de salud, incluso más allá de la pandemia, siendo el tema del capital para su operación uno de los más relevantes dentro de este rubro.

Así lo señala, por ejemplo, la Organización Panamericana de la Salud (OPS), y advierte que aquellos países que mayores mejoras han tenido de cara a la cobertura universal presentan un gasto en salud del 6% o más de su Producto Interno Bruto (PIB).

Es en este sentido que destacan países desarrollados, como Estados Unidos, que invirtió, el año pasado, un 14.38% de su PIB en salud, seguido de otros, como Alemania, que destinó 9.91%, o Japón, con 9.32%.

México, en particular, registra una situación compleja, ya que, en los últimos 10 años, mientras su población crecía en casi 13 millones de habitantes, hasta alcanzar los 127 millones, el gasto en salud pública registró una contracción, al pasar paulatinamente de un 2.8%, en 2012, a un 2.5% para este año.

El tema puede ser aun más complejo, si se toma en cuenta que este porcentaje se divide en siete subsistemas presentes en el país (IMSS, ISSSTE, Pemex, Sedena, Semar, SSA e IMSS Bienestar).

“El nivel del gasto público en salud [en México] está por debajo de las recomendaciones internacionales y de las estimaciones con bases epidemiológicas y demográficas”, señala el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).

GASTO EN SALUD EN MÉXICO (AÑO- % PIB)

2010-2.8%
2012-2.9%
2014-2.8%
2016-2.7%
2018-2.5%
2020-2.5%

GASTO EN SALUD EN EL MUNDO (AÑO- % PIB)

Estados Unidos 14.3%
Alemania 9.9%
Italia 6.4%
España 6.3%
Francia 9.3%
Reino Unido 7.9
Brasil 3.9%
Chile 5.4%
Colombia 5.3%
Costa Rica 5.5%
China 2.8%
Japón 9.8%
Corea del Sur 4.8%
Canadá 7.6%
México 2.5%

La junta de gobierno del banco central de México estimó que las expectativas de crecimiento de la economía local continúan deteriorándose y persiste incertidumbre sobre el ritmo de su recuperación.

La institución, que recortó la tasa de interés clave en 50 puntos base a mediados de agosto para llevarla a un 4.5%, consideró que la reactivación dependerá de la contención de la epidemia de coronavirus, así como del desarrollo de una vacuna.

Algunos añadieron que el restablecimiento de la economía podría ser gradual y prolongado.

El Inegi reveló en la víspera que la segunda mayor economía de América Latina sufrió durante el segundo trimestre del año una contracción histórica de 17.1%, arrastrado por las medidas de confinamiento por la pandemia.

La mayoría de miembros de la junta de gobierno del Banxico dijo además que el balance de riesgos para la inflación se mantiene incierto, y que los recientes aumentos en precios presionaron al alza a las expectativas de ese indicador.

Las minutas también revelaron que la subgobernadora Irene Espinosa votó por una reducción a la tasa clave de 25 puntos base, menor a la efectuada, debido a las persistentes presiones inflacionarias y a los flujos de salida de capital.

México registró un superávit en la balanza comercial de 5,798 millones de dólares en julio de 2020 con una recuperación sustancial de las exportaciones frente al mes anterior, informó este lunes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

“La recuperación de las exportaciones mexicanas de mercancías durante la nueva normalidad ha resultado en considerables superávit comerciales en junio (5,547 millones de dólares) y julio (5,799 millones de dólares)”, explicó el presidente del Inegi Julio A. Santaella en Twitter.

Las exportaciones sumaron en julio 35,662 millones de dólares, un 8.9 % inferior a las del mismo periodo del año pasado, precisó el organismo de estadística en un comunicado.

Las exportaciones no petroleras decrecieron un 7.2 % frente al mismo mes de hace un año, al totalizar 34,258 millones de dólares.

Las ventas petroleras en el extranjero cayeron un 36,5 % frente al mismo periodo del pasado año, con apenas 1,403 millones.

De las exportaciones no petroleras, las dirigidas a Estados Unidos cayeron a una tasa anual de 7.3 % y las canalizadas al resto del mundo lo hicieron en 6.6 %, detalló el Inegi en el boletín de este jueves.

LAS EXPORTACIONES SE RECUPERAN
Para Santaella, los datos de julio reflejan una recuperación paulatina de las exportaciones, especialmente en el sector automotriz, si bien el volumen es todavía menor en 7.2 % al de hace un año.

“Con su fuerte crecimiento en julio del 39 % mes contra mes-, las exportaciones automotrices mexicanas alcanzaron niveles cercanos a los observados antes de la emergencia sanitaria”, dijo.

Asimismo, las importaciones totalizaron 29,863 millones de dólares, un 26.1 % menos que las del mismo mes del pasado año.

Las compras petroleras cayeron un 44,4 % interanual, al ubicarse en 2.273,5 millones de dólares, mientras que las no petroleras disminuyeron un 24,1 % al sumar 27.590,1 millones de dólares.

“Por tipo de bien, se presentaron avances mensuales de 12.97 % en las importaciones de bienes de consumo, de 2.02 % en las de bienes de uso intermedio y de 2.67% en las de bienes de cápita”, agregó el organismo en el texto.

En el acumulado enero-julio, el país registró un superávit de 8,547 millones de dólares, un 334.8 % más que en el mismo periodo del año pasado, en buena medida gracias a las exportaciones agropecuarias y extractivas, las únicas que no caen interanualmente.

Las exportaciones totales fueron de 218,715 millones de dólares, una disminución de 17,9 % interanual, mientras que las importaciones registraron 210.257,9 millones de dólares, un 20.5 % menos que en los mismos siete meses del pasado año.

México registró un superávit en la balanza comercial de 5.820,3 millones de dólares en 2019, lo que se contrapone al déficit en la balanza comercial de 13.618 millones en 2018.

El dato de 2018 fue casi un 25 % mayor al saldo negativo de 10.968 millones de dólares reportados en 2017.

IMPACTO DE LA PANDEMIA
La pandemia de la COVID-19 empezó a tener duros efectos sobre la economía mexicana a mediados de marzo e implicó el cierre parcial de la frontera terrestre con su principal socio comercial, Estados Unidos.

La balanza comercial de estos últimos cuatros meses refleja buen parte de esta caída, pues disminuyó tanto el volumen de exportaciones como el de importaciones.

Analistas y organismos internacionales estiman que la economía mexicana se contraerá más de 10 % este 2020, aunque las autoridades esperan que la entrada en vigor el 1 de julio del nuevo tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) contenga el desplome del PIB.

El país, que suma al momento más de 573.000 casos y 62.076 fallecidos, comenzó en el sexto mes del año la llamada “nueva normalidad” en México, un periodo de reactivación económica y social que inició con mucha cautela.