Los diputados han aprobado el Presupuesto de Egresos de la Federación 2021 (PEF) en el que se establece en qué se gastará el dinero del sector público que llega a la administración federal, mayormente por el pago de impuestos de los consumidores y las empresas.

De acuerdo a la Ley de Ingresos de la Federación 2021, el 56.12% de todos los ingresos públicos provendrá del pago de los impuestos IVA, ISR e IEPS; otro 17.09% por ventas de bienes y prestación de servicios de las empresas productivas del Estado Pemex (ingresos petroleros) y CFE, y el 12.02% de financiamientos.

De un total de 6.295 billones de pesos (bdp) que prevé recaudar y gastar el sector público, el 56.3% será para el pago de gastos obligatorios por Ley y que incrementan cada año: el 29.98% se repartirá en recursos para los estados (participaciones y aportaciones; 19.06% pensiones y jubilaciones incluyendo las pensiones del Bienestar para Adultos Mayores, y para Personas con Discapacidad y 8.5% intereses por la deuda pública ya adquirida.

 “Las pensiones y jubilaciones representan 1.2 billones de pesos. Como país todos pagamos IVA; desde bebés hasta los más ancianos, pero todo se nos está yendo para pagar pensiones de un sector de la población muy específico. Toda tu recaudación de impuestos se está yendo a pagar pensiones, deuda y transferencias para los estados”, explicó en entrevista Sunny Villa investigadora del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).

 “En términos generales este presupuesto y su aprobación viene a reforzar la política del presidente en donde la apuesta es darle dinero a las personas y enfocarse en proyectos que ha propuesto elaborar, de eso se trata. Aquí la gran preocupación es la inequidad intergeneracional que esto va a causar. Finalmente el tema de pensiones, los servicios de salud, no hay previsión para la vacuna del COVID, no se ve una respuesta a la emergencia sanitaria, ni para el crecimiento a largo plazo, más allá de los proyectos emblemáticos, no hay otra cosa para reactivar la economía”, agregó la investigadora.

En tanto hay otros gastos no obligatorios que absorben parte importante del PEF 2021, pero que pueden reducirse: los gastos para Pemex y CFE que absorben el 15.2% del presupuesto neto, mientras que el gasto de las dependencias federales se llevará el 19.79% del presupuesto para su operación en 2021; el monto para cubrir salarios y provisiones económicas de los servidores públicos representan el 2.02% del gasto neto total para el siguiente año.

Un análisis realizado por México, ¿cómo vamos? Refiere que para la vigilancia epidemiológica se destinará el 0.01% del presupuesto, mientras que para la atención a la salud y medicamentos para la población sin seguridad social el 1.9%

El Presupuesto fue aprobado con 305 votos a favor, 151 en contra y cero abstenciones el pasado 13 de noviembre.

El presidente López Obrador se congratuló el viernes pasado de que el presupuesto haya sido aprobado. “6 billones, 300,000 millones“, celebró en su conferencia mañanera, donde felicitó a los legisladores: “se aplicaron”, les reconoció.

“Los opositores utilizaron el método de la táctica dilatorias, presentaron más de 1,000 reservas es histórico, ¡nunca se habían presentado tantas reservas!, el PAN, el PRI, Movimiento Ciudadano, por eso se llevó horas”, expresó el presidente, quien resaltó que en tres años con Felipe Calderón el presupuesto salió por unanimidad porque se repartían “moches” a todos.

La deuda mundial alcanzaría un récord de 277 billones de dólares para fin de año, mientras los gobiernos y las empresas continúan gastando en respuesta a la pandemia de COVID-19, dijo el miércoles el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF) en un informe.

El IIF, cuyos miembros incluyen a más de 400 bancos e instituciones financieras en todo el mundo, dijo que la deuda ya se disparó en 15 billones de dólares este año a 272 billones de dólares a septiembre. Los gobiernos, en su mayoría de mercados desarrollados, representaron casi la mitad del aumento.

La deuda total de los mercados desarrollados saltó al 432% del PIB en el tercer trimestre, desde una proporción de alrededor de 380% a fines de 2019. La deuda de los mercados emergentes con respecto al PIB alcanzó casi el 250% en el tercer trimestre -China alcanzó el 335%- y para el año se espera que la proporción alcance alrededor del 365% del PIB mundial.

"Existe una incertidumbre significativa sobre cómo la economía global se puede desapalancar en el futuro sin implicaciones adversas significativas para la actividad económica", dijo el IIF en su informe.

La deuda total de Estados Unidos se encamina a alcanzar los 80 billones de dólares en 2020, según el reporte del IIF, frente a los 71 billones de dólares de 2019. En la zona euro, la deuda aumentó en 1.5 billones de dólares a 53 billones de dólares a septiembre.

El declive de los ingresos de los gobiernos de mercados emergentes ha hecho que el pago de la deuda sea "mucho más oneroso", incluso en medio de costos bajos récord de los préstamos a nivel mundial.

Hasta fines del próximo año, vencerán unos 7 billones de dólares en bonos de mercados emergentes y préstamos sindicados, de los cuales alrededor de un 15% están denominados en dólares, dijo el IIF.

Funcionarios del Grupo de los 20 acordaron el mes pasado extender la Iniciativa de Suspensión del Servicio de la Deuda (DSSI) sobre los pagos oficiales de la deuda bilateral hasta el primer semestre del 2021 y dijeron que considerarían otra extensión de seis meses en abril.

La economía mundial se contraería un 4.4% este año y se expandiría un 5.2% en 2021 según estimaciones del Fondo Monetario Internacional, a medida que las cuarentenas inducidas por la pandemia y las restricciones de viaje pesan sobre la producción económica.

La pandemia de COVID-19 provocó una fuerte disminución de las medidas para restringir el comercio, ya que los gobiernos centraron su atención en la crisis de salud y se comprometieron a mantener el comercio vivo, dijo la Organización Mundial del Comercio en un informe publicado este miércoles.

El informe de la OMC dijo que las nuevas medidas de los países del G-20 para limitar las importaciones de productos no médicos cubrieron 42,900 millones de dólares en el periodo comprendido entre mediados de mayo y mediados de octubre. Esa cifra se compara con los 417,500 millones de dólares del periodo anterior, desde mediados de octubre de 2019.

Las medidas restrictivas superaron por poco a las que facilitaron el comercio. Según el informe, un factor para la menor cobertura de tales medidas fue la disminución del comercio mismo en un 21% para las mercancías y un 30% para los servicios comerciales en el segundo trimestre.

Otros factores que citó fueron un cambio en la atención de los gobiernos a la respuesta a la pandemia, un compromiso general de mantener el flujo comercial y una tregua relativa en los conflictos comerciales, como entre Estados Unidos y China, que impulsaron las cifras en 2018 y 2019.

Incluidas todas las medidas impuestas desde 2009, las restricciones ahora afectan a poco más del 10% de las importaciones en los países del G-20, según el informe.

"El COVID-19 provocó una caída casi sin precedentes en la producción económica y el comercio", dijo el director general adjunto de la OMC, Yonov Frederick Agah, en un comunicado.

"El comercio jugará un papel fundamental para hacer posible una fuerte recuperación económica, por lo que es alentador ver el compromiso general de los países del G-20 de mantener el flujo comercial", agregó.

... y caen las exportaciones en Latam

La pandemia del covid-19 precipitó una fuerte caída de las exportaciones de Latinoamérica y el Caribe, según un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) publicado el miércoles, que señala que la recuperación es incierta.

En el primer semestre de 2020, el valor del intercambio de bienes de la región tuvo una variación de -16% interanual, mientras que la de servicios fue de -29,5%, indica el informe anual Monitor de Comercio e Integración del BID.

Los flujos intrarregionales se redujeron a tasas superiores en todos los bloques: -30.3% en la Comunidad Andina, -24.6% en el Mercosur, -24,0% en la Alianza del Pacífico y -8.8% en Centroamérica y República Dominicana.

El colapso, tras una década de crecimiento comercial bajo e inestable en Latinoamérica y el Caribe, ha sido menor al esperado. Pero los nuevos rebrotes del virus y las medidas de confinamiento para evitar contagios, sumados a la incertidumbre sobre la resolución de tensiones comerciales existentes, podrían afectar el repunte y los flujos de inversión, concluye el informe.

Con información de Reuters y AFP

Todos los cambios traen cosas buenas y malas en la vida, y esta vez no será la excepción. Joe Biden venció al republicano Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos y con ello es muy probable que México deje atrás 4 años de amenazas constantes a su economía y su posición migratoria para entrar en una fase más institucional y coordinada con su principal socio comercial.

Sin embargo, la llegada de un nuevo presidente a la mayor potencia económica del mundo también implica desafíos importantes para el país, sobre todo en materia energética y comercial.

Expansión consultó a Sergio Kurczyn, director de Estudios Económicos de Citibanamex; Gabriela Siller, directora de análisis económico-Financiero de Banco Base; Edward Moya, analista de mercados de la plataforma OANDA; y José Carlos Rodríguez Pueblita, socio director de la consultora Pondera; para conocer los pros y contras económicos para México una vez que Biden asuma la presidencia de Estados Unidos.

Pros

“Tendremos un presidente Biden más institucional, retomaríamos el cauce en la Organización Mundial de Comercio (OMC) y con el Acuerdo de París en la parte climática. Todo será positivo para la economía mundial y americana y por lo tanto para México”, dijo el director de Estudios Económicos de Citibanamex.

Kurczyn añadió que en materia comercial el proteccionismo será más limitado y que el TMEC seguirá adelante: “Yo vería un proteccionismo más delimitado, menos errático, más predecible en lo que haga Biden. Entonces creo que el TMEC va a seguir adelante, pero ya sin amenazas (…) Creo que el TMEC va a jalar mejor; aunque eso sí, el proteccionismo va a seguir ahí“.

El experto previó un impulso de una infraestructura o agenda verde que permitirá a las empresas de este sector en México tener mayores oportunidades de crecimiento.

Edward Moya comentó por su parte que con el nuevo jefe de Estado de EU debería mejorar el optimismo, pues se espera un mayor apoyo a la globalización y al comercio, el cual a su vez beneficiará la recuperación mundial tras la crisis de la pandemia del COVID.

Sin embargo, el analista de mercados de OANDA, adviertió riesgos por el ambicioso plan de infraestructura que Biden prometió en campaña y que hubiera tenido un impacto muy importante en México.

“Las exportaciones de México se iban a beneficiar enormemente del enorme gasto en infraestructura de Biden y eso parece que podría no suceder. Biden puede terminar negociando algunos gastos de infraestructura con un Congreso dividido”, señaló.

El peso mexicano también se ha beneficiado del triunfo del candidato demócrata, pues este lunes logró una apreciación de 29.3 centavos frente al dólar estadounidense para cotizarse en 20.31 unidades por billete verde en el mercado al mayoreo.

Gabriela Siller, de Banco Base, dijo que el tipo de cambio llegó a un nivel mínimo no visto desde el 6 de marzo pasado.

“En los próximos días es probable que el Congreso estadounidense siga trabajando en la aprobación de nuevos estímulos fiscales, lo que contribuiría con la recuperación económica de Estados Unidos e indirectamente de sus principales socios comerciales, como México”, señaló en un reporte.

Contras

José Carlos Rodríguez Pueblita, socio director de la consultora Pondera, comentó que el tema de las inversiones en el sector energético es un “arma de doble filo”, ya que por un lado aumentarían las presiones para que cambie la actual visión energética enfocada en los hidrocarburos y en la centralización de Pemex y la CFE.

“Existen múltiples riesgos porque va a haber un Congreso Demócrata, un Congreso que tanto la Cámara de Representantes y de Senadores van a estar encabezados por demócratas que son especialmente vigilantes en términos de las energías renovables. Entonces pueden ser más estrictos y hacer valer tanto cuestiones internas como obligaciones que tenemos en el TMEC de que utilicemos más este tipo de energías y puede meter en cierto problema a algunos sectores exportadores mexicanos”, afirmó.

En este mismo contexto, Sergio Kurczyn comentó que ya hay fricciones en ambas partes de la frontera, por lo que no descartó la instalación de paneles de controversias respecto a la actual política del gobierno mexicano, por lo que debería haber cambios constitucionales para reducir esos riesgos.

Gabriela Siller, directora de análisis económico financiero de Banco Base, va más allá del tema comercial y advierte 4 desafíos tanto diplomáticos y sanitarios para México:

1. Posibilidad de medidas sanitarias más estrictas que generen mayor costo para los exportadores mexicanos.

2. Posibilidad de revisión del TMEC particularmente el apartado de salarios.

3. Fricciones diplomáticas entre AMLO y Biden.

4. Posibilidad de que la administración de Biden suba el salario mínimo en EU y frene la recuperación de su país, afectando de manera indirecta la recuperación de México que está sustentada casi en su totalidad en su vecino del norte.

Biden se convertirá en el presidente número 46 de los Estados Unidos una vez que asuma el cargo a finales de enero. Entre sus primeras acciones destaca la creación de un grupo de trabajo para enfrentar la pandemia del COVID en su país.

"Los estadounidenses tendrán que depender del enmascaramiento, el distanciamiento, el rastreo de contactos, el lavado de manos y otras medidas para mantenerse a salvo hasta bien entrado el próximo año. La noticia de hoy es una gran noticia, pero no cambia ese hecho", mencionó el demócrata en un comunicado.

Con todo y una inflación rebelde, el Banco de México (Banxico) se prepara para hacer un nuevo recorte a la tasa de interés de referencia para dejarla en un nivel de 4%, el más bajo desde febrero de 2016.

Los analistas estiman que la Junta de Gobierno hará la duodécima rebaja consecutiva en su principal instrumento de política monetaria, esta vez en 25 puntos base, el próximo 12 de noviembre ante un débil desempeño de la economía.

"Cada vez es más claro que México está experimentando una recuperación a dos velocidades: mientras que las exportaciones están convergiendo rápidamente a los niveles anteriores a la crisis, la demanda interna se está quedando notablemente rezagada", consideró el banco UBS.

Una encuesta de Reuters muestra que hay analistas que esperan que la tasa de interés se quede en el nivel actual de 4.25%.

"Creemos que la decisión será complicada", dijeron especialistas del grupo financiero Banorte, que se encuentran entre los que proyectan un nuevo recorte. "Pensamos que la decisión podría ser dividida, con al menos uno e inclusive dos (miembros de la Junta) votando por mantenerla sin cambios".

Si bien la economía mexicana repuntó entre julio y septiembre frente al segundo trimestre, a tasa interanual se contrajo un 8.6% debido a las restricciones derivadas de la epidemia de coronavirus.

El octubre, la inflación se aceleró a un nivel de 4.09%, su mayor nivel en casi año y medio, superando el objetivo permanente de Banxico de un 3% +/- un punto porcentual.

Se espera que la tasa cierre el año en un nivel de 4% y permanezca en ese nivel todo el 2021 y que sea hasta el segundo trimestre del 2022 cuando haya un nuevo alza en la tasa en 25 puntos base.

Los jóvenes entre 15 y 24 años de América Latina se han visto fuertemente afectados por la la pandemia de coronavirus, la cual ha desatado una menor disponibilidad de vacantes para los primeros empleos y una menor renovación de contratos temporales y de periodos de prueba, informó este martes la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en su estudio "La dinámica laboral en una crisis de características inéditas: desafíos de política".

La caída en el empleo para jóvenes de 15 a 24 años en el segundo trimestre de 2020 fue de -7.8 puntos porcentuales con respecto al segundo trimestre de 2019, mientras que para los mayores de 25 años fue de -7.3 puntos porcentuales.

“La crisis ha afectado fuertemente el empleo de los jóvenes entre 15 y 24 años, impactando particularmente a los que se incorporan al mercado laboral por primera vez. El aumento en la tasa de desocupación de los jóvenes fue mayor que para los adultos a pesar de la mayor caída en la tasa de participación”, explicó en conferencia virtual para presentar el estudio, el director regional de la OIT, Vinícius Pinheiro.

La tasa de desocupación para quienes están entre los 15 y 24 años creció 3.4%, mientras que para los mayores de 25 años 1.8%.

 “Se trata de una consecuencia directa de las medidas de confinamiento en los hogares y de la paralización de las actividades económicas, pues en esas circunstancias la búsqueda de empleo se volvió extremadamente limitada o impracticable para quienes habían perdido su fuente de trabajo”, refirió el documento.

Ambos organismos estiman que en toda la región se perderán 47 millones de empleos, y el cierre de 2.7 millones de pequeñas y medianas empresas a causa de la crisis económica desatada por COVID-19, lo que afectaría fuertemente la generación de empleo para los jóvenes.

¿Por qué?

Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la CEPAL, explicó que la crisis ha afectado más a jóvenes porque se desempeñan en sectores económicos deteriorados como el hotelero, comercio, turismo, servicios y construcción.

“Muchas de las actividades de servicios se desarrollan en la informalidad y gran parte de los jóvenes ocupados se encuentra contratada ya sea de manera temporal o sin un contrato escrito”, dijo la secretaria.

La OIT muestra que en la gran mayoría de los países de América Latina y el Caribe, una gran parte de los jóvenes ocupados se encuentran contratados de manera temporal o sin un contrato escrito, sobre todo en Perú, Paraguay y México, y con excepción de Argentina, Costa Rica y Chile, donde la modalidad predominante es el contrato permanente.

De acuerdo con el estudio existen tres principales motivos por los que los jóvenes se han quedado sin empleo en América Latina, el primero es la menor disponibilidad de vacantes para los primeros empleos, y la menor renovación de contratos temporales y de periodos de prueba.

“La crisis ha afectado a quienes están buscando empleo por primera vez, no les renuevan el contrato, y esto les impide acumular experiencia y conocimiento, deja cicatrices muy profundas”, dijo Bárcena.

El segundo motivo es que la menor probabilidad de encontrar empleo desalienta su búsqueda, aumentando el número de jóvenes inactivos que no buscan un empleo, ni tampoco estudian, en este sentido la falta de internet en la región ha sido determinante en la región, agregó por su parte Vinícius Pinheiro.

Advirtió que los largos periodos de inactividad dejan más informalidad y mayor exclusión en el mercado laboral a futuro.

Políticas para el empleo juvenil

La secretaria ejecutiva de la CEPAL dijo que para asegurar la asistencia y participación de los jóvenes es necesario brindar subsidios monetarios, así como servicios de empleo para apoyar la reinserción laboral.

También recomendó ampliar y consolidar la oferta y disponibilidad para los jóvenes de cursos cortos enfocados en habilidades específicas, herramientas informáticas y aplicación inmediata al trabajo. Por igual destacó la importancia de contar con programas de formación profesional que faciliten la rectificación o reconversión laboral, al igual que aprovechar las tecnologías digitales para potenciar la capacidad de aprendizaje requiere cerrar brechas

El documento detalló que el trabajo a través de plataformas digitales es una alternativa de empleo para algunos jóvenes, pero pone de manifiesto necesidad de protección social y condiciones adecuadas de seguridad y salud en el trabajo.

Los acreditados también podrán solicitar acompañamiento técnico para la construcción de su vivienda mediante un registro de técnicos y expertos; se busca que esta plataforma migre a una app móvil en los siguientes meses.

La reforma, que ya había sido anunciada por el presidente y el Infonavit en octubre pasado, será enviada al Congreso y se espera que entre en vigor 120 días después de su aprobación.