La inflación interanual de México se desaceleró en la primera quincena de noviembre más de lo que esperaba el mercado, para ubicarse en su nivel más bajo en cinco meses y adentrarse nuevamente en el rango de la meta del banco central, reveló el martes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un alza de 3.43%, una cifra menor al 3.63% anticipado en un sondeo de Reuters y por debajo de 4.09% anotado en la segunda quincena de octubre.

La desaceleración de la variable en su medición interanual estuvo ligada sobre todo a una disminución de precios en prendas de vestir y calzado, así como en los rubros de transporte y comunicaciones, según datos del INEGI.

Previo a la publicación de los datos, analistas de distintos grupos financieros atribuyeron la ralentización de los precios en gran medida a la campaña promocional el "Buen Fin", que este año fue extendida a casi dos semanas para evitar aglomeraciones en los establecimientos debido a la pandemia de coronavirus.

El Banco de México (Banxico), que tiene un objetivo permanente de inflación de 3% +/- un punto porcentual, hizo una pausa en su ciclo de relajación monetaria a inicios de noviembre y mantuvo su tasa en 4.25%, argumentando que la inflación mantiene una trayectoria convergente hacia su meta.

En tanto, la inflación subyacente, considerada un mejor parámetro para medir la trayectoria de los precios porque elimina productos de alta volatilidad, registró una variación interanual de 3.68%, por debajo del 3.89% esperado por analistas.

En los primeros 15 días de noviembre, los precios al consumidor aumentaron apenas 0.04%, mientras que el índice subyacente retrocedió 0.11%.

De los 12 millones de personas que salieron de la Población Económicamente Activa (PEA) en abril, se han incorporado alrededor de 10.2 millones en octubre, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) con los resultados de la Encuesta Nacional Ocupación y Empleo (nueva edición, ENOEN).

En octubre de 2020 en comparación con el mes previo, se observó la incorporación de 1.7 millones de personas a la PEA, al pasar de 53.8 millones a 55.6 millones.

“En términos generales los resultados del levantamiento de la ENOEN de octubre de 2020 muestran una mayor recuperación de la ocupación y el empleo que la observada en septiembre, debido principalmente a la reactivación gradual de los negocios y empresas en actividades económicas no esenciales”, informó el Instituto.

La Encuesta detalló que los cambios más importantes entre septiembre y octubre de 2020 tuvieron lugar en un crecimiento de la PEA y en la conformación de la población ocupada, en la que se observó un aumento en los ocupados por más de 35 horas semanales, una recuperación del comercio, la ocupación informal, así como un crecimiento de los ocupados en micronegocios.

¿Qué pasará con la economía y comercio en México tras el triunfo de Biden?

La ENOEN en octubre de 2020 reportó un incremento de 1.7 millones de personas en la PEA, con una Tasa de Participación Económica de 57.4% respecto a la población de 15 años y más, cifra 1.8 puntos porcentuales superior a la de septiembre pasado. Las Tasas de Participación Económica de hombres y mujeres resultaron en 74.1% y 42.2%, respectivamente.

En el décimo mes de 2020, la población ocupada resultó en 53 millones de personas, con un incremento de 1.9 millones de personas respecto a septiembre.

La ocupación informal en octubre de 2020 ascendió a 29.7 millones, al tiempo que la Tasa de Informalidad Laboral 1 (TIL1) se situó en 56%, cifra superior en 1.1 puntos porcentuales comparada con la del mes previo.

La población desocupada fue de 4.7% en octubre y de 5.1% en septiembre como proporción de la PEA, porcentaje equivalente a 2.6 millones de personas en octubre de este año, mientras la población ocupada en jornadas de 35 a 48 horas semanales y de más de 48 horas semanales aumentó 2.1 millones de personas entre septiembre y octubre de 2020.

Para octubre la recuperación en el volumen de población ocupada en el sector terciario de 1.6 millones, fue impulsada por el aumento de la ocupación en el comercio con 574 mil personas, los servicios diversos con 459 mil personas, los servicios profesionales, financieros y corporativos con 285 mil y los restaurantes y servicios de alojamiento con 236 mil ocupados más que en el mes previo.

La población subocupada fue de 7.9 millones de personas, equivalente al 15% de la población ocupada. En marzo de 2020, esta población era de 5.1 millones de personas.

La tasa de desocupación fue de 4.7% en octubre y de 5.1% en septiembre de 2020.

México ha recibido 23,482 millones de dólares de Inversión Extranjera Directa (IED) al tercer trimestre, una caída de 9.9% respecto al mismo periodo de 2019 debido al impacto de la pandemia de coronavirus.

Las manufacturas concentraron el 40.1% de los capitales, seguidas de los servicios financieros y seguros con un 18.4% y transportes con el 11.8%, informó la Secretaría de Economía en un comunicado.

 “La IED captada por México en los primeros nueve meses del año refleja un patrón de comportamiento similar al observado durante otros periodos de crisis globales, como en aquellas de 2002 y 2009”, dijo la dependencia.

Por país de origen, los flujos de IED provinieron principalmente de Estados Unidos y Canadá, con un 57% entre ambas naciones durante los primeros nueve meses.

México podría ver una contracción de hasta el 12.8% de su economía este año, según estimaciones oficiales, arrastrada por la crisis global del coronavirus.

Con información de Reuters

 

“¿Por qué las empresas pequeñas y medianas no crecen?”

 

Esa fue la pregunta que uno de sus excolaboradores le hizo a Luis de la Calle hace algunos años y que detonó en reflexiones y estudios que han quedado plasmados en su más reciente libro: La Economía de la Extorsión.

 

Este economista, exsubsecretario de Negociaciones Comerciales Internacionales y partícipe en el diseño e implementación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), afirma que el libro trata de llamar la atención sobre este problema de fuertes magnitudes para México: el 98% de los casos de extorsión no se denuncian y afecta tanto a personas como a empresas de todos los tamaños, aunque en diferente magnitud.

 

 “Durante muchos años, los estudiosos de la sociedad mexicana se han preguntado por qué la economía de México no crece más y muchas veces decimos que tenemos las grandes variables macroeconómicas como la inversión, el empleo, el PIB y la demanda agregada. Este libro dos pasos más allá: primero es cuestionar por qué hay tantas Pymes y segundo por qué no pueden crecer”, afirma en entrevista.

 

Expansión tuvo la oportunidad de platicar con Luis de Calle para ahondar sobre esta problemática y sus posibles soluciones. Esto fue lo que nos respondió.

 

-¿Cuál es el costo de la extorsión? ¿Se puede medir?

 

No se puede medir con precisión. Es una práctica en México muy extendida, muy común, muy abusada, que tiene un impacto muy importante pero no se puede medir.

 

Si en México tuviéramos Estado de Derecho y no extorsión, la Inversión Extranjera Directa (IED) sería tres veces superiores a lo que recibimos hoy, estaríamos recibiendo 100,000 mdd. Si no tuviéramos extorsión tendríamos más inversión. El 35% de la inversión que se hace en México la hacen los hogares en sus propios negocios y esos negocios son los que están mayormente sujetos a la extorsión.

 

El costo de la extorsión no hay que medirlo tanto en términos de millones de pesos o empleos, sino en términos de crecimiento, en un costo de oportunidad. México sería una economía más grande, con mejores salarios, con más productos, con más empresas y marcas nacionales.

 

- ¿Hay algún sector que se salva de la extorsión?

 

Se hizo mucho progreso con la apertura comercial. Con los TLC, México ha negociado una especie de Estado de Derecho. Quitamos todos los permisos de importación, quitamos todas las trabas a la exportación cuando se hizo en TLCAN. Se creó un esquema donde las empresas le decían al gobierno los problemas para exportar, por lo que se fueron removiendo todos estos obstáculos y el resultado fue el éxito tremendo que ha tenido México en comercio exterior.

 

El comercio exterior los hemos podido aislar parcialmente porque impusimos un régimen con Estado de Derecho con compromisos internacionales, en el resto de la economía la extorsión sigue rampante y creciente.

 

-¿Qué diferencia a la extorsión de la corrupción e impunidad?

 

Las tres están íntimamente relacionadas. Con impunidad hay corrupción y extorsión; sin impunidad la extorsión sería menor.

 

La extorsión y la corrupción son muy parecidas, toda actividad extorsionadora es corrupta, pero no toda corrupción es extorsionadora.

 

La extorsión surge por la capacidad que tiene el individuo o grupo de personas de extraerle a un tercero recursos al evitar que esas personas ejerzan un derecho.

 

Es un intercambio, una transacción en donde no hay voluntad de una de las partes y además que la persona que está haciendo la extorsión tiene cierto poder monopólico sobre el extorsionado que le permite extraer esas rentas. No solamente es apropiarse de lo ajeno, que sería el robo, sino aprovechar los objetivos, los deseos que tiene una empresa o individuo para extraerle concesiones a cambio de algo.

 

Es una combinación de falta de competencia, de poder monopólico y falta de voluntad lo que distingue a la extorsión.

 

- ¿Cómo combatirla de manera eficaz?, ¿por dónde empezar?

 

El libro trata de llamar la atención del problema. En México muchas veces sentimos normal que para hacer algo tengamos que pagar, como si fuera una cosa normal que para estacionarnos tengamos que darle dinero a alguien.

 

Y tiene un impacto muy grande, porque las empresas, sobre todo las micro y pequeñas, ven en la práctica a la extorsión un obstáculo insalvable para su crecimiento y al no crecer ellas no crece el país y no se tienen buenos salarios.

 

Lo primero es llamar la atención a las personas de que todas estas cosas que hacemos en México que parecen naturales, no lo son y tienen un impacto nocivo para el crecimiento del país.

 

La extorsión no solamente existe en el ámbito sector público y sector privado, sino también entre privados en las compra de insumos, en la venta de productos y también obviamente con los sindicatos y con el crimen organizado, entonces toda esa maraña de extorsión hay que reconocerla como tal y en segundo lugar es empezar pensar los cambios culturales que necesitamos en México para empezar a erradicarlas y luego fijar políticas públicas que puedan ayudar.

 

-Usted menciona constantemente en su libro la relevancia de los derechos de propiedad, ¿Cómo le explicaría la importancia de este concepto?

 

En México tenemos una mala relación con la propiedad. Reconocer la propiedad de las cosas es un derecho humano fundamental. Al no tener un respeto por la propiedad ajena, justificamos moralmente la extorsión.

 

La propiedad es en el sentido más amplio y una de las razones por las que en México aceptamos la extorsión es porque concebimos a la propiedad como ilegítima y también muchas veces a la generación de riqueza como ilegítima y moralmente válido extorsionarla para obtener recursos de esa persona que generó la riqueza a favor de otras personas.

 

- ¿Cree que el actual gobierno federal pueda hacer algo para reducir los niveles de extorsión?

 

La extorsión tiene un componente histórico importante que es el régimen concesionario que teníamos bajo el PRI. Incluso, la Constitución decía que le “otorgaba derechos a los ciudadanos” en lugar de reconocerlos y a través de ese otorgamiento de concesiones compraba voluntad política.

 

El presidente Vicente Fox fue electo en el año 2000 para dar un empujón a un nuevo esquema, pero no supo como desmantelar el régimen de privilegios y en 2018 el Presidente López Obrador también fue electo para cambiar la relación de la clase política que tiene cierta capacidad extorsionadora con respecto a la sociedad.

 

En la medida en la que el Presidente no impulse el tránsito hacia una sociedad de derechos y no una de privilegios, que promueva la competencia, la liberalización y la legitimación de las utilidades vamos a regresar a un sistema concesionario priista con la centralización de poder y esa centralización va a ser extorsionadora con el próximo presidente de México que tenga el poder concentrado, porque la concentración de poder y la falta de democracia en el fondo son corruptoras y por lo tanto extorsionadoras.

Por: Alejandro Bazánl.

 

La posible llegada de una vacuna contra el coronavirus en las próximas semanas significa que la Reserva Federal podría tener que trazar pronto sus planes para ayudar a la economía a navegar por la transición potencialmente agitada hacia un mundo postpandémico.

El problema para el Banco Central de Estados Unidos es cómo gestionar el cambio desde una estrategia de crisis destinada a mantener a todo el mundo a flote.

Dos acontecimientos recientes han acelerado el inicio de esa próxima etapa del debate de la Reserva Federal: la inesperada decisión que tomó la semana pasada el Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin, de poner fin a varios de los programas de emergencia del banco central a finales del próximo mes y los recientes avances hacia una vacuna contra el coronavirus.

El panorama cambiante puede llevar a los responsables de la política monetaria de la Reserva Federal a exponer con más detalle sus planes para los próximos meses en su reunión del 15 y 16 de diciembre.

Es probable que esto signifique promesas más firmes sobre el ritmo y el tipo de compras de bonos del Estado, o de estímulo cuantitativo, que la Fed utilizará para mantener bajos los costes de los préstamos, según los analistas.

Esto serviría como un sustituto para los programas de emergencia más específicos que caducan el próximo mes, y también prepararía el terreno para la llegada de una vacuna, un desarrollo que probablemente empujará los tipos de interés del mercado al alza a medida que regrese la confianza y mejoren las perspectivas.

Incluso por sí sola, la decisión de Mnuchin de dejar que varios programas de emergencia de la Reserva Federal venzan el próximo mes "endurecerá las condiciones financieras... en el momento equivocado", dijo Krishna Guha, vicepresidente de Evercore ISI. "Un efecto secundario es que aumenta la probabilidad de que el Comité Federal de Mercado Abierto (órgano de política monetaria de la Fed) fortalezca el programa de QE en diciembre", dijo, aludiendo por sus siglas en inglés al programa de expansión cuantitativa mediante la recompra de bonos.

Las opciones en ese frente incluyen cambiar la combinación de bonos del Estado que la Fed compra cada mes, aumentar los actuales 120,000 millones de dólares en bonos que se compran, o ambos.

Con el final inminente de los programas para amortiguar la crisis, las compras de bonos gubernamentales son ahora la principal palanca a la que la Fed puede recurrir para cambiar las condiciones de crédito. El objetivo de las compras es mantener bajos los costes de los préstamos a través de varios canales, alentando a las familias y a las empresas a financiar grandes compras como casas y vehículos, y apoyando los precios de las acciones y otros activos influidos por los tipos de interés de los bonos públicos.

Los programas de emergencia estaban más hechos a medida, diseñados por ejemplo para asegurar que las empresas pudieran vender bonos privados a fin de recaudar dinero a tipos razonables, que las ciudades y los estados tuvieran efectivo, e incluso permitir que las pequeñas empresas obtuvieran préstamos financiados en su mayoría por la Reserva Federal.

Sin embargo, las medidas no estaban destinadas a durar eternamente. Sin embargo, las autoridades de la Reserva Federal tampoco estaban listas para apagar todavía unos programas cuya creación consumió mucho tiempo de su personal, y que se establecieron como parte de un puente financiero para el día en que se resolviera la crisis sanitaria.

Esto aún no ha pasado. El despliegue de la vacuna puede llevar meses y los estados están volviendo a imponer restricciones a las empresas para luchar contra un rebrote récord de infecciones y un repunte de muertes. Más de 255,000 personas han muerto a causa de COVID-19 en Estados Unidos.

Incertidumbre

Sin embargo, el eventual regreso a la "normalidad" probablemente implicará una prueba de fuego después de meses de confinamientos, temor generalizado del público y una remodelación de la forma en que las personas compran, trabajan y viven.

Las empresas que sobrevivieron a la crisis gracias a las subvenciones del Gobierno federal o a créditos baratos de la Reserva Federal pueden encontrarse con que sus negocios no logren volver a la normalidad, incluso cuando las vacunas hagan segura una reapertura completa de la economía. Muchas se quedarán con niveles récord de deuda corporativa que puede llegar a ser difícil pagar.

Para las personas y los hogares, los que están involucrados en industrias castigadas o en ocupaciones menos demandadas pueden necesitar períodos de tiempo prolongados para volver a formarse y encontrar un nuevo empleo.

La Reserva Federal, que redujo los tipos de interés este año para ayudar a reforzar la economía, ya se ha comprometido a mantener unos tipos bajos y unas condiciones financieras relajadas hasta que los trabajadores vuelvan a los puestos de trabajo y el país alcance el "máximo empleo".

El tiempo que tome ese proceso estará determinado por cuán profundamente los meses de cuarentena e incertidumbre han cambiado la economía, un tema central para la Fed al decidir cómo manejar el fin de la respuesta a la crisis y los primeros esfuerzos para definir lo que significa "normal" ahora.

Jason Thomas, jefe de análisis global del Grupo Carlyle, dijo que así como el 2020 fue el año en que los bancos centrales "aseguraron que la mayoría de los negocios, excepto los duramente golpeados, se mantendrán con liquidez", el 2021 será el año en que algunos se hundirán a medida que los hogares y las empresas vuelvan a sus antiguos patrones de gasto o mantengan los nuevos, lo que pondría en dificultades a largo plazo, por ejemplo, hoteles, aerolíneas y edificios de oficinas comerciales.

"La Reserva Federal ve esto y tienen que empezar a pensar, estamos creando una circunstancia en la que se permite que las empresas que de otra manera hubieran fracasado permanezcan abiertas", una respuesta lógica durante una pandemia, pero poco saludable para la economía a largo plazo, dijo Thomas.

En el tercer trimestre del 2020, 3.6 millones de personas estaban sin empleo en México.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) dio a conocer este martes que la Población Económicamente Activa (PEA) tuvo una contracción, principalmente en el sector terciario, donde los restaurantes y servicios de alojamiento fueron los más afectados.

"En el tercer trimestre de 2020 reportó una disminución de 3.6 millones de personas en la PEA, lo que se refleja en una Tasa de Participación Económica de 55.5% respecto a la población de 15 años y más, cifra 4.9 puntos porcentuales inferior a la de mismo trimestre del año pasado", dio a conocer el INEGI en un comunicado.

En cuanto a la población ocupada, se registraron 51 millones de personas, una disminución de 4.2 millones de personas en comparación con el tercer trimestre de 2019.

La población ocupada informal fue de 27.7 millones, lo que significó una caída de 3.5 millones menos comparado con el mismo trimestre del año pasado. En cuanto a la tasa de desocupación, esta aumentó 1.4 puntos porcentuales al pasar de 3.7% a 5.1% a nivel nacional.

"La población que se encuentra sin trabajar y que estuvo buscando trabajo en el último mes, fue de 5.1% de la PEA en el tercer trimestre de 2020, porcentaje que en igual periodo del año anterior fue de 3.7", detalló el INEGI.

El mercado laboral ha sido seriamente afectado por la crisis. En su cuenta de Twitter, el economista del Banco Interamericano de Desarrollo, David Kaplan, menciona que los trabajadores de bajos ingresos son los que en mayor proporción han perdido su empleo durante la pandemia.

El economista señala un repunte en la pobreza laboral (es decir aquella población en situación en la que el ingreso laboral de un hogar no es suficiente para alimentar a todos sus miembros), la cual se elevó de 35.7% a 44.5% entre el primer y tercer trimestre del año en curso.