Durante el mes de agosto el personal ocupado en el sector manufacturero registró un aumento de 0.4% respecto a julio con cifras desestacionalizadas, lo que significó un menor dinamismos, luego de que en julio el crecimiento fuera de 0.8%, según datos de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM), informó el INEGI este viernes.

El indicador lleva tres meses consecutivos reportando cifras positivas: junio, julio y agosto, después de que se registraran decrecimientos consecutivos mensuales desde julio de 2019 hasta mayo de 2020.

Mientras las horas trabajadas tuvieron un aumento de 1%, las remuneraciones –incluyen sueldos, salarios y prestaciones sociales- registraron una disminución de 0.1%, también con cifras desestacionalizadas, detalló el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

En comparación con agosto de 2020, hubo un descenso de 3.9% en el personal ocupado, las horas trabajadas disminuyeron 6.6% y las remuneraciones medias reales cayeron 0.1%.

Sobre el empleo, el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo este viernes que se están recuperando los casi un millón de puestos de trabajo formales perdidos a causa del coronavirus.

“En agosto recuperamos 92,000 (empleos formales), en septiembre 120,000 y hasta ayer 15 de octubre- llevábamos 100,000", detalló el mandatario en la conferencia matutina.

Si seguimos así, en el primer trimestre del año próximo tendremos de nuevo los 20.5 millones de empleos que se tenían registrados antes de la crisis que provocó el Covid-19, anticipó López Obrador.

En octubre de 2020 se tiene previsto que dos grandes contribuyentes suscriban acuerdos conclusivos y paguen sus adeudos fiscales que, en conjunto, ascienden a más de 3,000 millones de pesos (mdp), informó el titular en funciones de la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (Prodecon), Luis Alberto Plascencia.

 “Hemos logrado que dos grandes contribuyentes a través de esta figura de los acuerdos conclusivos, ya pagaron, tan solo en este mes 3,000 millones de pesos, le acaban de entregar al fisco federal, en estos días estaremos suscribiendo ya los acuerdos conclusivos, es muy probable que logremos en este año, que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) recaude más de 14,000 mdp por esta figura”, explicó Plascencia.

En reunión con diputados de la Comisión de Hacienda y Crédito Público el funcionario explicó que en 2019 los acuerdos conclusivos, un proceso en el que Prodecon y el SAT resuelven diferencias antes de llegar a juicio, contribuyeron a recaudar más de 13,957 mdp, y en lo que va de 2020 más de 9,839 mdp.

Durante su comparecencia vía digital para discutir el Paquete Económico 2021, el funcionario no dio m´ás detalles sobre las empresas que llegaron a estos acuerdos.

El miércoles 23 de septiembre, al participar en la conferencia matutina, Raquel Buenrostro, jefa del SAT detalló que dos grandes contribuyentes, de un total de 15 con grandes deudas tributarias, solventaban su situación con la autoridad fiscal.

Entre las empresas que han liquidado adeudos fiscales con el SAT destacan: Walmart, BBVA México, Grupo Modelo, América Móvil, IBM, FEMSA y Grupo BAL.

Como resultado de la implementación de mejores estrategias de cobranza y fiscalización a grandes contribuyentes, de enero a agosto de 2020, el SAT recaudó 77,829 millones de pesos (mdp); 184.8% real mayor al monto del mismo periodo de 2019, cuando se recaudaron 26,461 mdp.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) actualizó sus proyeccciones para los países en materia de deuda pública en 2020, y para México prevé que esta aumente en proporción de su PIB a 65.54%, cuando su expectativa en abril fue de 61.3%.

El pronóstico se aleja de la meta proyectada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) que espera 54.7% para 2020 y 53.7% para 2021, apuntan los Criterios Económicos para el Paquete Económico 2021. La expectativa del FMI para la deuda mexicana de 2021 es de 65.6% de su PIB.

Frente a otras economías de la región de América Latina, México tiene un nivel intermedio. La proyección actualizada para Brasil espera un nivel de 101.4% desde un 98.2% del PIB esperado en abril, y para Colombia pasó de 57.7% a 68.23%. Para el grupo al que pertenecen estos tres países “Mercados emergentes y economías de ingresos medios” la proyección promedio para 2020 es de 62.2% del PIB en conjunto.

 “La pandemia ha dejado al descubierto grandes diferencias en la capacidad de los países para financiar el gasto de emergencia a fin de proteger a su población. Esa capacidad se ha visto determinada, en parte, por el espacio fiscal de los países y por los niveles de deuda pública y privada existentes al inicio de la crisis”, refirió el Monitor Fiscal del FMI, documento que se actualiza cada seis meses.

En las proyecciones para México también se espera un balance fiscal en 2020 de -5.8% y de -3.4% del PIB en 2021; ingresos equivalentes al 24.4% del PIB en 2020 y de 23% del PIB en 2021. Para el gasto un 30.2% para este año y 26.4% del PIB para el próximo año.

La proyección para otras economías como Estados Unidos aumentó tan solo de 131.07% en abril a 131.18 en octubre; para España de 113.42% a 123.04%; para China bajó de 64.9% en abril a 61.7% y para Canadá de 109.55% a 114.65%. El promedio para las economías consideradas en el grupo de “avanzadas” es de 125.46%.

“En muchas economías de países avanzados y en algunos mercados emergentes, la inyección masiva de liquidez y las compras de activos a cargo de los bancos centrales han facilitado la expansión fiscal. Sin embargo, en muchos mercados emergentes y, especialmente, en los países en desarrollo de bajo ingreso —más de la mitad de los cuales enfrentan un alto riesgo de sobreendeudamiento o ya se encuentran sobreendeudados— las limitaciones de financiamiento han sido restrictivas”, detalló el reporte.

Cabe destacar que para los “Países de bajos ingresos y en desarrollo”, el promedio esperado es de 48.8%.

Recomienda focalizar la ayuda y aumentar los impuestos a los más ricos

En el "Monitor Fiscal" el FMI recomendó a los gobiernos seguir ayudando a los más vulnerables durante esta crisis provocada por Covid-19, pero ante una mayor presión sobre sus recursos limitados deben evaluar aumentar los impuestos a las familias y empresas más adineradas.

El FMI llamó además a dejar de proteger los "empleos antiguos" e impulsar la inversión pública en infraestructura y energía verde, aprovechando este momento "para tomar distancia del modelo de crecimiento anterior a la crisis y acelerar la transición hacia una economía digital y con bajas emisiones de carbono".

El gasto debe estar más focalizado en favor de los empleos del futuro, señaló el prestamista mundial en su último informe "Monitor Fiscal", publicado en el marco de sus reuniones anuales que se realizan esta semana en forma virtual.

Los gobiernos han inyectado 12 billones de dólares en la economía mundial desde el inicio de la pandemia, pero ahora "muchos países tendrán que hacer más con menos, debido a las limitaciones cada vez mayores de sus presupuestos", dijo Vitor Gaspar, jefe del Departamento de Finanzas Públicas del FMI.

Las economías de mercados emergentes, con mayores limitaciones de financiamiento, deberán reordenar las prioridades del gasto y mejorar su eficiencia. "Algunas posiblemente necesiten apoyo financiero oficial y alivio de la deuda", indicó en un blog que acompaña al informe.

Los responsables políticos "deben ser más selectivos" abandonando "gradualmente" el apoyo a los puestos de trabajo en los sectores antiguos para destinar fondos a la formación que permitan a los desempleados acceder a los trabajos del mañana, señaló.

Además, "los gobiernos deben (...) evaluar la aplicación de impuestos más altos para los grupos más acaudalados y las empresas más rentables", apuntó Gaspar, quien firmó el texto con su adjunto Paulo Medas y dos economistas del FMI, John Ralyea y Elif Ture.

Este ingreso adicional ayudaría a pagar servicios esenciales, dijeron, entre ellos las redes de salud y de protección social "durante una crisis que ha afectado de manera desproporcionada a los segmentos más pobres de la sociedad".

Los gobiernos "deben avanzar de manera decisiva para que las economías sean más inclusivas y resilientes, y frenar el calentamiento mundial con medidas verdes que también impulsen el crecimiento y el empleo", concluyeron.

Con información de AFP.

Si el demócrata Joe Biden gana las elecciones para la presidencia de Estados Unidos, el gobierno de México enfrentará los siguientes 4 años a un presidente que cuida más las formas para negociar y lograr sus objetivos, pero estos no se diferenciarán mucho de la agenda del actual presidente Donald Trump, señalaron especialistas consultados por Expansión.

Un discurso y política proteccionista para generar y mantener empleos, pequeñas y medianas empresas; el regreso de fábricas a territorio estadounidense; seguridad y migración serán los temas que dominen en la relación. Mientras que con un Tratado entre Estados Unidos, México y Canadá (TMEC) que obedeció, en su última etapa de negociación, a exigencias de los demócratas, los temas de derechos laborales y medio ambiente tomarán mayor peso en la relación comercial bilateral,

Hasta el momento, las encuestas que miden la preferencia electoral, le dan la ventaja a Biden. Si todo se mantiene sin cambios, la Casa Blanca tendrá como inquilino al que fuera vicepresidente durante la gestión de Barack Obama.

 “No hay posibilidad de ver un tuit de Biden diciendo la mitad de las barbaridades que decía Trump de México. Eso no es menor, porque una comunicación del presidente de EU tiene un peso específico muy grande, te puede tumbar el peso. Entonces sí es muy significativo”, comenta Juan Carlos Baker, ex subsecretario de Comercio y negociador por México en el T-MEC, y académico de la Universidad Panamericana (UP).

Se espera un cambio en temas relacionados con el talón de Aquiles de México: migración y narcotráfico, además de seguridad, crimen organizado y, un tema que ha impulsado el Partido Demócrata: medio ambiente. Una mejora, coinciden los analistas, es que Biden, a diferencia de Trump, volvería a tratar cada tema en un canal por separado, como se hacía hasta antes de 2016.

“Tampoco significa que vamos a estar en una luna de miel. Lo que va a cambiar no es el fondo, pero sí la forma”, considera Aribel Contreras, coordinadora del programa de Negocios Internacionales de la Universidad Iberoamericana (Ibero)

“El hecho de que cambien esos temas, de que el matiz de la relación bilateral sea diferente, no quiere decir que sea mejor”, agrega Baker Pineda.

En lo que respecta a la parte económico-empresarial, Joe Biden ha manejado un discurso en el sentido de proteger al empleo y las empresas en Estados Unidos.

“Biden está impulsando un fuerte nacionalismo en torno a la pequeña y mediana empresa, así como el mercado interno. Además, “vamos a encontrar que los grupos agrícolas de florida, por ejemplo, o de California van a presionar para que se establezcan los aranceles comprometidos en el T-MEC”, apunta Ignacio Martínez UNAM, coordinador del Laboratorio de Comercio, Economía y Negocios (LACEN) de la UNAM.

“Aquí es importante destacar que tanto Biden va a adoptar medidas distintas contra México a lo que ha impulsado Trump. Lo que sí es que la historia de la relación comercial entre México y Estados Unidos es que nuestro país tiene un saldo negativo en materia comercial cuando hay un gobierno demócrata, por ejemplo”, agrega Martínez del LACEN.

Motores para vehículos, gasolinas, gas natural y maíz amarillo son los principales productos que México importa de Estados Unidos; los que más exporta son vehículos ligeros, camiones y tractores, autopartes y pantallas planas.

Durante la última parte de la negociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), los demócratas insistieron en materia laboral con temas como democracia sindical, mejores salarios, prohibir el trabajo infantil, por lo que, aunque brinda certeza al país, el nuevo tratado comercial será utilizado para presionar a México.

Algo que, a decir de Aribel Contreras y Juan Carlos Baker, puede ser una piedra en el zapato es la visita del presidente Andrés Manuel López Obrador a Donald Trump el 7 de julio.

Prioridades

Aunque México es un tema prioritario para Estados Unidos, también lo son China, Rusia, la OTAN y la Organización Mundial de Comercio, por citar algunos ejemplos.

“En algún momento dado el reto para la Casa Blanca de Biden, para el departamento de Estado o de Comercio va a ser definir las prioridades y ver dónde encaja México”, señala Juan Carlos Baker.

“La relación puede cambiar bajo Biden, podría haber un tono más amigable. Podría haber trabajo en intereses conjuntos que pudieran tenerse fuera de Norteamérica, pero no hay que caer en el error que Biden nos va a tratar bien”, insiste el académico de la UP.

“Con Biden pudiera existir un poco más de apertura en el tema de la relación con China, no porque el conflicto acabe, pero sí veo que pudiera haber una despresurización de esta confrontación tan ríspida y, como consecuencia pudiera calmar los mercados bursátiles, el intercambio comercial a nivel global”, dice Aribel Contreras de la Ibero.

Se ha mencionado la posibilidad de que Estados Unidos regrese al Acuerdo Transpacífico (TPP11) si Biden llega a la Casa Blanca.

“Si eso fuera así, sería una gran noticia aunque tendríamos que ver la letra fina del T-MEC que debe incorporarse al Transpacífico. No tendría sentido para México que EU regrese al acuerdo y que Vietnam o Malasia tengan compromisos laborales menos estrictos de los que tiene México en el T-MEC, por ejemplo”, sostiene Baker de la UP.

Migración

Pese a que no se espera una relación ríspida ni de confrontación con Biden en la Casa Blanca, tampoco se ve en el horizonte un cambio de 180 grados en la agenda. “no van a permitir que todas las caravanas migrantes lleguen a Estados Unidos”, por ejemplo, apuntó Aribel Contreras.

De diciembre de 2018 a noviembre de 2019 la cifra de deportados fue de 207,741 mexicanos. Mientras que en el primer trimestre de este año fueron 57,475, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Migración.

Las nuevas solicitudes de ayuda por desempleo en Estados Unidos aumentaron inesperadamente la semana pasada a 898,000, informó el jueves el Departamento de Trabajo, evidenciando la fragilidad de la recuperación económica.

Entre el cuatro y el 10 de octubre, el aumento de 53,000 solicitudes en relación a la semana anterior fue el más pronunciado en los pedidos de subsidio, desde la semana del 15 de agosto, en momentos en que Estados Unidos intenta recuperarse del impacto de cierres a principios de este año para detener al covid-19.

El nivel de la semana anterior fue revisado al alza en 5,000 de 840,000 a 845.000. El promedio móvil de las últimas cuatro semanas fue de 866,250, lo que representó un aumento de 8,000 del promedio revisado de la semana anterior. el promedio de la semana anterior se revisó al alza en 1,250 de 857,000 a 858,250.

En tanto, información sobre la actividad manufacturera en dos regiones de Estados Unidos en octubre dieron cuenta de una lenta recuperación económica en el país, tras el impacto de la pandemia.

La actividad de la región de Nueva York se hizo más lenta, según el índice Empire State, que perdió 7 puntos para caer a 10.5, cuando analistas estimaban que quedaría en 14 puntos.

Este índice elaborado por la Reserva Federal (Fed), continúa con una marca superior a cero, lo que muestra un crecimiento de la actividad, pero su disminución deja en evidencia una ralentización.

Por otra parte, la actividad manufacturera en la región de Filadelfia (noreste) mostró una aceleración, según el índice correspondiente de la Fed, dando cuenta de un resurgimiento de optimismo para el próximo semestre.

Este indicador ganó 17.3 puntos para subir a 32.3 puntos, lo que resultó muy por encima del incremento de 16 puntos esperado por analistas.

Los componentes que miden la actividad general, como nuevos pedidos y entregas, muestran "una mejora notable", dijo la Fed en un comunicado.

El presidente del Banco Mundial (BM), David Malpass, reveló este lunes que el G20 está evaluando ampliar la moratoria de deuda para los países más pobres durante seis meses, un periodo que podría prorrogarse dependiendo de la sostenibilidad de la deuda.

El G20 ya adelantó en julio que estaba considerando una posible extensión de la moratoria, que se acordó en abril, y se espera que la decisión se dé a conocer este mes, ya que esta semana se celebran las reuniones anuales del BM y del Fondo Monetario Internacional (FMI).

"Creo que habrá un lenguaje de compromiso para una extensión de seis meses que puede renovarse dependiendo de la sostenibilidad de la deuda", reveló Malpass en una conferencia de prensa telefónica.

Malpass explicó que tanto él como la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, prefieren una extensión de un año para que los países con menos recursos puedan dirigir sus recursos a combatir la pandemia; pero explicó que el G20 está tratando de llegar a un "compromiso" para satisfacer a los acreedores privados.

Además, dijo ser "optimista" sobre la posibilidad de que se "amplíe" la moratoria, pero no especificó si el sector privado se verá obligado a sumarse a la iniciativa, como piden varias ONG.

"Ha sido frustrante la falta de participación del sector privado de acreedores", manifestó Malpass.

Un informe publicado este lunes por el BM revela que la deuda entre los países más pobres aumentó 9.5% hasta los 744,000 millones de dólares (mdd) en 2019 con respecto al año anterior, lo que a juicio de Malpass evidencia la necesidad "urgente" de actuar, especialmente con la crisis provocada por la pandemia.

La moratoria del G20 entró en vigor el 1 de mayo y, de momento, está previsto que dure hasta final de año. Su objetivo es ayudar a los 76 países más pobres del mundo, aunque solo 42 se han acogido a esa medida.

Los países del G20, las principales economías del mundo, son los principales prestatarios de las naciones con menos recursos y China destaca por ser de lejos el mayor acreedor.

De hecho, en 2019, China era dueña del 63% de los fondos que los países más pobres deben al G20, un aumento significativo con respecto a 2013, cuando poseía el 45%, según datos del informe publicado este lunes por el BM.

Al respecto, Malpass advirtió de que varios acreedores de China no están participando en la moratoria o lo hacen de manera parcial, lo que supone una fuerte pérdida de recursos para los países más necesitados.

La pandemia ha incrementado la preocupación sobre las economías de los países más pobres, que aumentaron sus deudas de manera sustancial tras la crisis económica de 2008.

El Banco Mundial ya ha pedido en reiteradas ocasiones una extensión de la moratoria al pago de los servicios de la deuda de los países más pobres y ha avisado de que la pandemia podría empujar a 150 millones de personas a vivir bajo condiciones de pobreza extrema en 202

La comunidad internacional necesita hacer más para abordar las consecuencias económicas de la crisis del Covid-19, dijo este lunes la jefa del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva.

Algunos de los eventos clave de las reuniones anuales virtuales del FMI se realizan esta semana y el tema más urgente es cómo respaldar a los países complicados por la pandemia.

"Vamos a seguir presionando para hacer incluso más", aseguró Georgieva durante una cumbre de África organizada por el Financial Times.

"También solicitaría más subvenciones para los países africanos. El Banco Mundial tiene capacidad para otorgar subvenciones. Tal vez se pueda hacer aún más (...) y los donantes bilaterales pueden hacer más en ese sentido", agregó.

Expertos esperan que los gobiernos del G-20 extiendan su Iniciativa de Suspensión del Servicio de la Deuda, que hasta ahora ha congelado alrededor de 5,000 mdd en pagos de países más pobres, pero también se acumula presión sobre los principales bancos de desarrollo y acreedores privados para que también brinden alivio.

Georgieva aseguró que el Fondo buscaba trasladar más de sus Derechos Especiales de Giro (SDR, por sus siglas en inglés) para países que necesitaban más respaldo.

La jefa del FMI agregó que los países en serios problemas deben reestructurar sus deudas lo más rápido posible.

"Este es un mensaje para todos los países con problemas de deuda (...) Si la deuda no es sostenible, por favor avancen hacia una reestructuración, mientras más luego mejor", aseguró.

Con información de EFE y Reuters