Las micro y pequeñas empresas de México han resultado seriamente afectadas por la crisis económica que padece el país a causa de la pandemia del coronavirus, y es que más de un millón de estos negocios cerraron definitivamente y las perspectivas son poco alentadoras, al menos para 2021.

Héctor Grisi, director general de Banco Santander, aseguró que este segmento ha sido de los más dañados en materia de financiamiento, pues registra caídas de entre 10% y 12%.

"No hemos tenido la capacidad de obtener la cantidad de garantías por parte del gobierno para poder seguir creciendo. Los bancos estamos para prestar no para subsidiar", declaró el directivo durante su mensaje de fin de año.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó esta semana que 1.1 millones de establecimientos en México cerraron sus puertas de manera definitiva, es decir, el 20.8% de los negocios totales que había en el país en 2019.

La dependencia agregó que de los 3.9 millones de negocios que logró sobrevivir a la pandemia, ocho de cada 10 reportaron afectaciones por menores ingresos.

Quintana Roo fue el estado de la República donde murieron más comercios durante este 2020 mientras que Oaxaca fue la entidad donde menos negocios bajaron la cortina de forma definitiva.

Héctor Grisi dijo que pese a que el banco ha continuado dando créditos, ahora son más cautelosos con este tipo de préstamos y destacó que espera un 2021 complicado.

"El 2021 será un año difícil, sobre todo la primera parte, la segunda esperamos que sea mucho mejor. Es muy aventurado dar (el número) de pymes que van a morir, todavía no tenemos un dato adecuado. Hemos sido cautelosamente optimistas", declaró.

Uno de los retos que enfrentará el banco en los siguientes meses es el tema de la morosidad de sus clientes, pues tiene alrededor de 750,000 clientes que están incumpliendo en sus pagos.