Para la industria automotriz, 2020 será un año de retos grandes para recuperar el mercado interno, porque todo indica que terminará este año con 31 meses de caídas continuas, «necesitamos un disparador que nos saque del bache”, aseguró el presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), Eduardo Solís Sánchez.

Al hacer un balance del año que concluye, explicó que “los mercados están cayendo en la producción y exportación, al grado que cerraremos 2019 con crecimiento (económico) cero”, por ello insistió “al mercado interno hay que incentivarlo, darle un empujón que nos saque de este bache”.

Lo primero para salir de este “bache”, dijo, es dar certidumbre, y uno de los elementos que ayuda es la ratificación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), pues cuando entre en vigor las variables macroeconómicas responderán a esa certidumbre, mejorando la inversión, el empleo y el mercado interno, ya que es cuando las personas se deciden por comprar bienes duraderos como casas y coches.

Esto además de los temas fiscales, que en opinión de Solís Sánchez, deberán cambiar, porque no es posible que las personas físicas no puedan deducir, como las personas morales o físicas con actividad empresarial.

El directivo de la AMIA señaló que en cuanto a la producción y exportación “están ligeramente cayendo”, porque tanto en México como en el mundo la demanda retrocede.

Y aun cuando México es el cuarto exportador a nivel mundial, se cerrará este año con una disminución, sobre todo, porque 88 por ciento de lo que se produce se exporta.

Lo destacable, argumentó, es que se exportan menos autos pero de mayor valor agregado, pero no se llegará a la meta de los 90 mil millones de dólares, ya que este año la industria terminará con un superávit de 88 mil o 89 mil millones de dólares, desde los 82 mil millones de dólares de un año antes.

Por lo anterior, Solís Sánchez reconoció que no se va a cumplir la meta de producción de cinco millones de vehículos; “en un año en el que no crecimos terminaremos con una producción de tres millones 750 unidades”, hecho que no tiene que ver con la capacidad o con las inversiones.

«Es también resultado de la demanda y no sólo para México, sino para todos, incluso Estados Unidos terminará con una caída en su mercado interno” y eso es muy importante, porque más de 70 por ciento de la exportación de México es para el país vecino.

A pesar de lo anterior, aclaró que los números en Estados Unidos de México son positivos, porque “de cada 100 autos que se venden al menos 16 son mexicanos, es decir, nos hemos mantenido creciendo, de manera sólida, ello, aunque haya caídas en la exportación en general”.

Respecto al T-MEC, dijo que “aún se están discutiendo los textos y habrá que estar atentos al acero y la exigencia de que este tenga 70 por ciento de contenido regional, como lo estaba en la regla del TLCAN, esto en un lapso de siete años, pero eso es tema de las acereras, que son sus proveedores”.