Estados Unidos aventajó a China en la tendencia de la guerra comercial entre ambos con respecto al intercambio bilateral de productos de tecnologías avanzadas durante el primer semestre de 2019.

De enero a junio del año en curso, las exportaciones estadounidenses de este tipo de mercancías a China sumaron 17,166 millones de dólares, un alza de 1.7% interanual.

Por el contrario, las ventas chinas de productos de tecnología avanzada al mercado estadounidense totalizaron 63,879 millones de dólares, una reducción de 20.6%, a tasa anual.

Con ello, el déficit comercial de Estados Unidos en el comercio de este segmento con China disminuyó 26.5%, a 46,714 millones.

La canasta de este tipo de productos incluye materiales avanzados, electrónicos, aeroespaciales, biotecnológicos, manufacturas flexibles, de la información y comunicación, de ciencias de la vida, tecnología nuclear, armas y optoelectrónicos.

En general, las fricciones comerciales entre las dos naciones y la competencia estratégica han influido en las acciones de Estados Unidos contra varias compañías prominentes de tecnología de China.

En respuesta aparente a las acciones de Estados Unidos, el Ministerio de Comercio de China anunció en junio de 2019 planes para su propia “lista de entidades poco confiables”, que incluirá entidades extranjeras que dañen “los derechos e intereses legítimos” de las empresas chinas o “boicoteen o corten los suministros a las empresas chinas por razones no comerciales”.

China busca la eliminación de las restricciones a los negocios de Huawei como condición para cualquier acuerdo comercial con Estados Unidos.

La Academia China de Ingeniería, un influyente comité asesor del Consejo de Estado, publicó la hoja de ruta del área clave de la tecnología en el programa Made in China 2025 en octubre del 2015, donde describe los objetivos de localización para sectores estratégicos.

Este programa tiene como otras de sus metas que las compañías chinas suban de 50 a 90% la participación en el mercado doméstico de instrumentos médicos avanzados; de 50 a 70% en el de productos tecnológicos para autos inteligentes, y de 50 a 80% en el de componentes para robots.